miércoles, 27 de abril de 2011

¿Es necesaria la gran transformación?

Un gobierno de Ollanta Humala Tasso será, sin dudas, una tragedia: todos conocemos cómo acaban las dictaduras populistas, y ésta no será la excepción. Cuando los progres y “caviares” se den cuenta del bodrio que apoyaron dirán que la alternativa era peor. Ese libreto esta cantado.

Lo que no está sopesado, me da la impresión, es lo que significará este nuevo ejercicio en la vida de millones de peruanos, aquellos más necesitados de trabajo, infraestructura e inversión, justamente los más olvidados. Los cínicos dicen que no tienen nada, que nunca tendrán nada. Eso es, sencillamente, falso. Hoy, después de veinte años un marco económico estable y diez años de un ambiente político medianamente auspicioso para las inversiones y el emprendimiento, todo peruano tiene la oportunidad del desarrollo más cerca que nunca a su realidad. Y esto, meditemos, es extremadamente importante.

Cualquiera interesado en revisar la historia del desarrollo económico -es decir, sobre el porqué, el cómo y el cuándo se pasa de niveles altos de pobreza y desigualdad a sociedades con estándares de vida adecuados, dotadas de infraestructura, servicios y una poderosa dinámica empresarial- podrá observar que el proceso es uno que requiere al menos tres claves esenciales: primero, un modelo donde los aspectos positivos sobrepasen a los negativos; segundo, consistencia en la aplicación del modelo (mejor aún si el mismo se perfecciona vía reformas durante el proceso); finalmente, paciencia. No existe un ejemplo de desarrollo inmediato. Nunca ha ocurrido; nunca ocurrirá. Estados Unidos, Europa, Japón y los ejercicios asiáticos tomaron décadas, al menos cuatro para reducir significativamente sus niveles de pobreza. Nosotros hemos reducido en 42% nuestros niveles de pobreza en tan sólo diez años! (de 54% en el 2001 a 31% en el 2010).

Para el progresista clasemediero limeño, eso no es suficiente. Y si, tal vez no lo sea; posiblemente se pudo hacer más. No obstante, si algo debemos tener claro después de leer el Plan de Gobierno de Gana Perú es que dicho proceso tendrá un brusco enfrentamiento con la realidad, duelo en el cual serán los más necesitados los que pierdan en el recuento posterior. Y eso es lo que lamento profundamente: se abrirán nuevamente las grietas de la desigualdad (que cayó de 0,54 a 0,48 entre el 2003 y el 2009 medido según el coeficiente de Gini), crecerá nuevamente la pobreza y volveremos a observar la ausencia de trabajo, de inversiones y el invariable retorno de los conflictos sociales producto de ello.

Pensemos en los peruanos, todos los peruanos, antes de verter nuestras conjeturas hepáticas en las urnas este 5 de Junio. Y salga quien salga, tendremos que ser vigilantes. 28 millones no podemos caer en la desgracia de revertir lo avanzado sin dar la pelea.

martes, 26 de abril de 2011

Duflo y Banerjee en pobreza y hambruna...

http://www.foreignpolicy.com/articles/2011/04/25/more_than_1_billion_people_are_hungry_in_the_world?page=full

¿Por qué?

Si nada sorprendente ocurre en las próximas 5 semanas, Ollanta Humala Tasso será el proximo presidente del Perú. De ocurrir, muchos se preguntarán por qué ocurrió. Este es mi listado de razones.

Primero, porque el nacionalismo y sus asesores hicieron una buena campaña; eso es lo obvio. Pero esa campaña fue posible por motivos que valdría la pena recordar: cuando se juzga políticamente al fujimorismo, desde los noventas hasta la fecha, no sólo se argumenta contra las corruptelas y los delitos puntuales sino se aprovecha el espacio para denunciar al neoliberalismo como el ambiente propicio para esos crimenes. Como sabemos, en políitca no interesa la realidad sino la percepción de la misma. Dicho de otra manera: la izquierda –comunistas, progresistas, socialistas verdes, caviares y otras especies del mismo mensaje estatista y colectivista- ganó la batalla ideológica: en los medios, instituciones, grupos artísticos, incluso religiosos, el mensaje anticapitalista caló a tal punto que el peruano promedio no puede, aún frente a la data que lo sustenta, aceptar los beneficios del modelo que hemos practicado los últimos 20 años. Entonces, en un ambiente enrarizado, donde fujimorismo es sinónimo de corrupción y donde “neoliberalismo” es análogo a fujimorismo, pues por lógica el sistema actual es corrupto. Y si a ello sumamos unas cuantas mentirillas (“el modelo.. ha generado pobreza.. se han incrementado los niveles de desigualdad”, página 14 PdG Gana Perú), pues la cancha está delimitada para un personaje que ofrezca grandes cambios.

Segundo, porque las elites –empresariales, mediáticas e intelectuales- o no hicieron nada por apoyar el modelo o lo resquebrajaron adrede. Sea por convicciones ideológicas, o por sencilla apatía, pocas personas –contadas con una mano- se preocuparon de explicar, difundir y defender el modelo que, mal que bien, ha permitido el desarrollo sostenido de los últimos 20 años. Algún empresario dirá que esa no es su labor. Puede ser cierto; empero, en 5 años quisiera saber si sigue pensando lo mismo.

Tercero, porque –y está documentado- el modelo no se perfeccionó más allá de algunos ajustes cosméticos, permitiendo que las voces anti-sistema se mantengan a la ofensiva permanente en sus objetivos ideológicos. ¿Por qué no se realizaron los tan necesarios ajustes en cuanto a nuestra calidad institucional, la reforma del Estado, la desregulación absurda y la tan necesaria reforma laboral? ¿Por qué no hemos discutido la propiedad del subsuelo? ¿Por qué no se redujo la arbitrariedad burocrática y el peso excesivo del estado que permita mejorar los niveles de formalización? Algunos querrán añadir programas sociales y beneficios económicos (aumento del sueldo mínimo, etc) a la lista, sin embargo creo que ello es justamente en lo que no debimos de gastar –algunos le llaman “invertir”- en épocas de vacas gordas. Si hubiesen –la clase política con apoyo de las elites- profundizado las reformas, lo segundo no hubiese sido necesario sino un resultante natural del proceso.

Seguro habrán más razones, y muchos “culpables” a quien señalar, no obstante es sorprendente que después del susto del 2006 no hayamos aprendido la lección: estamos en una batalla ideológica, no todos están a favor del modelo, y lo que se busca es –justamente- la gran trasformación.

Retomando el ejercicio...

Vuelvo luego de casi un año a este medio informativo; como saben, los que me lean en diario Correo o vía otro medio informativo, soy un liberal impenitente. Así las cosas, no esperen de mi máxima parcialidad; si guardo espacio para la crítica y la confrontación de ideas... de hecho, creo que sin dicho ejercicio, el marco teórico se convierte en fanatismo. Pero tengo mis ideas claras... saludos y estaré posteando regularmente mis ideas, links que considere interesantes, publicaciones de otros y cualquier otra forma de enriquecimiento cognitivio, siempre en mis áreas de interés (economía, ciencias políticas, neurociencias, entre otras).. saludos! J

domingo, 11 de abril de 2010

Entre blogger o FB!

La verdad es que he avanzado mucho en mi condición de bloggero; por el número de visitas, pareciera que mi intento será un fracaso (salvo que pase a amarillarme o empezar a colgar la Chica IA los domingos!)... 

He encontrado en Facebook un espacio similar al del blog, donde puedo colgar links, videos y otros enlaces de manera más sencilla y eficiente para mi público objetivo... así las cosas, si lees este blog o te lo recomiendan, buscame en FB...

Saludos

Juan José Garrido Koechlin

viernes, 9 de abril de 2010

Hoy, en Correo

Economía 3.0
 
Existe una creencia, casi generalizada, sobre la imperiosa necesidad de salvar los puestos de trabajo industriales; hasta hace no mucho, esa creencia giraba en torno a los puestos de trabajo en el agro. ¿Qué ha cambiado? En corto, la productividad sectorial. En 1780, el 90% de la población de Estados Unidos -uso el ejemplo estadounidense por una sencilla razón: data confiable- trabajaba en el campo; hoy, la población dedicada al agro no excede el 2.5%. En el transcurso del tiempo, nueva tecnología, equipos y mejoras del capital humano han permitido incrementar la productividad a tal nivel que ese 2.5% produce significativamente mayores unidades totales que el 90% de fines del siglo XIX, razón por la cual la participación de los productos agrícolas se ha reducido de 25% (del total del gasto familiar promedio) a 9%.

De manera similar, tal como ocurrió con el sector agrícola, el sector manufacturero sufre actualmente cambios fundamentales. De un pico cercano al 40% del total de puestos de trabajo -en 1945- hoy no llega al 9% de los mismos. En esos casi sesenta años, sin embargo, el valor agregado por trabajador -en el sector- ha pasado de $5,000 a cerca de $115,000.

Es decir, se ha duplicado cada 13 años. Ese extraordinario crecimiento de la productividad se ha traducido en una reducción importante en los precios de los bienes manufacturados, mientras, simultáneamente, se han mejorado sustancialmente las características de los mismos: una Apple de 7 MHz, 128 KB de memoria y con drive apto para floppy's costaba en 1984 -a precios del 2009- $5,186; hoy, una Apple con 3.06 GHz, 500 GB y superdrives cuesta $1,199. Productividad: ésa es, ha sido y será la clave del desarrollo.

¿Adónde se ha trasladado el gran segmento laboral? Pues al sector servicios.

En Estados Unidos, para seguir con el ejemplo, el 79% de la masa laboral se encuentra en servicios: abogados, médicos, IT, tiendas, restaurantes, entre otros.

Esta transformación implica la necesidad de cambios sustanciales en diversos aspectos político-económicos: las leyes laborales, por ejemplo, requieren de la máxima flexibilidad posible, dado que el sector servicios es por definición dinámico y marginalmente rentable. Las barreras arancelarias y otras protecciones, por ejemplo, manipulan el sistema de precios, creando espacios para la aparición de mercados negros y otro tipo de soluciones extralegales. La calidad de las instituciones es primordial para el buen desempeño de dicho sector; por ello, la incapacidad del Estado para controlar las movilizaciones -ilegales e injustificadas- por parte de la minería ilegal es sumamente preocupante.

¿Estamos preparados para la nueva economía?

martes, 6 de abril de 2010

5 de Abril...

¿Qué pasó exactamente el 5 de Abril de 1992? Un grupo nos quiere vender una idea sencilla que transita una apriorística visión de un grupo corrupto y totalitario que buscaba, bajo cualquier pretexto, hacerse de toda la pirámide de poder guiados por los más bajos instintos; otro grupo quiere hacernos creer que el auto-golpe era la única vía frente a una oposición política que hacia ingobernable el país.... ¿hay alguna tercera visión?

En mi opinión, es mucho más complejo que todo eso... lo que no significa que no se pueda interpretar o conjeturar. Por un lado, es cierto que la oposición hacia poco o nada para ayudar en aquella época; también es cierto que Fujimori ya tenía un pasado oscuro (las denuncias de terrenos en Pampa Bonita de César Hildebrandt eran bastante claras; recuerdo en la casa de mis padres a César contando los pormenores de dichas movidas), y que el poder total en manos de una persona oscura no podía terminar en otra cosa que una dictadura. 

El 5 de Abril permitió, en mi opinión, la victoria sobre el terrorismo del MRTA y Sendero Luminoso; sobre si fué específicamente AFF el artífice de la victoria, no me parece relevante. Se les venció y ese era un objetivo nacional; las formas, por supuesto, no fueron legales y sobre si AFF sabía estrictamente de ello, no me queda claro del documento de la CVR (del cual he leído el resumen). Lo que si es claro es que el autoritarismo y el totalitarismo del régimen se incrementó año a año, seguido de una atmósfera de corruptelas y engaños. El ambiente era nauseabundo para fines de la década.

Una pregunta que queda es ¿si el 5 de Abril se constituye como una bisagra de los cambios posteriores, hubiese sido mejor que no ocurra? Los antifujimoristas dirán que si, que mejor hubiese sido que no ocurriese; empero, el Efecto Mariposa nos podría llevar a una realidad actual muy distinta, parecida más a la del medio oriente que a la actual...

En fin; creo que, lamentablemente, el tema está demasiado polarizado, y todos tienen intereses  en  aparecer como "anti-F" o "fujimoristas"; en el medio, muchos nos quedamos sin respuestas y sin poder aprender del pasado. 

Lección del 5/4 que me quedo: que las dictaduras que liberalizan los espacios económicos terminan, necesariamente, en una liberalización de las prácticas políticas e individuales... le sucedió a Fujimori. y les sucedió a Pinochet y a los tigres asiáticos. De paso, ese fué el mensaje de M. Friedman a Pinochet al comienzo de las reformas, y no se equivocaba...

viernes, 2 de abril de 2010

Hoy, en Correo:

Viabilidad de las Reformas en 1980
Juan José Garrido Koechlin

La semana pasada publicamos un estudio (Ferreira y Garrido, “El Perú que pudo ser”, Diario Correo) contrafactual –una historia alternativa- de la situación actual del Perú de haberse realizado las reformas económicas en 1980, en lugar de 1990. Los resultados fueron impresionantes: el ingreso per cápita sería hoy 106% más alto, 266,075 niños no estarían pasando hambre, 6’149,638 menos de peruanos “pobres” y, lo más indignante, 296,043 niños no hubiesen muerto prematuramente.
En el estudio en cuestión, sobre la viabilidad de las reformas, sostuvimos: “al recuperarse la democracia en 1980, las élites políticas fueron incapaces de revertir el modelo económico imperante”. Frente a dicho marco, las objeciones se han realizado en el siguiente contexto: ¿era factible realizar las reformas en 1980? A nuestro parecer, claramente si.
En primer lugar, por la capacidad del Presidente Belaunde -en dicho momento- de realizarlas: un gobierno elegido democráticamente luego de 12 años de dictaduras militares -razón por la cual el gobierno contaba con altos niveles de legitimidad- y mayoría en el Congreso –el partido gobernante y sus aliados sumaban más del 50% de los escaños.
En segundo lugar, por la relativa fortaleza económica del Perú en 1980 frente a 1990. De la desastrosa dictadura militar se pueden decir muchas cosas, pero económicamente hablando, estábamos mejor en 1980 que en 1990. Es cierto que la situación de 1990 es un subproducto del régimen económico del periodo 1960-1980; empero, la estabilidad fiscal y monetaria en 1980 era superior a la de 1990.
En tercer lugar, por la –sustancialmente- diferente situación sociopolítica: lo que en 1980 era un insipiente grupo armado se convierte, para 1990, en uno de los más sanguinarios contingentes terroristas de la historia mundial –nos referimos a Sendero Luminoso y el MRTA. Sin duda, una cosa era hacer las reformas sin las actividades paralelas de dichos grupos terroristas y otra muy distinta era lidiando con ellos simultáneamente.
Finalmente, no podemos dejar de lado el contexto internacional: en 1990, como resultado de las nefastas prácticas económicas respecto al pago de la deuda externa, el Perú era un paria del sistema financiero multilateral, el cual no solo financia este tipo de reformas, sino que apoya con capitales humanos y expertise, altamente necesarios en ese tipo de situaciones. Adicionalmente, ya existían –en 1980- ejemplos exitosos de reformas, Corea del Sur, Taiwán, Chile, Hong Kong, entre otros (cierto es que la gran mayoría de ellos eran sistemas dictatoriales).
La pregunta, creemos, no es si se podían o no hacer las reformas, sino ¿por qué no se realizaron?

miércoles, 31 de marzo de 2010

Fuera de Servicio...

Estaré desactivado de la actividad blogera por unos días -me operan el hombro hoy por la tarde-, así que los libraré del tole-tole libertario por unos días... felices fiestas!

martes, 30 de marzo de 2010

El Prof. Iguíñiz y el doblepensar...

El día de hoy, en el Diario Gestión, aparece una entrevista con el profesor de la PUCP Javier Iguíñiz. Según el Prof. Iguíñiz, "el tipo de crecimiento no reparte", por lo que hay que acelerar una "política tributaria que aumente la recaudación". Lo curioso de la entrevista es que, en la parte inferior de la misma, aparece un recuadro de ingresos promedios por quintiles que contrasta, salvajemente, lo dicho por el catedrático de la Católica. En el cuadro, realizado en base a la información del INEI y del MEF, los ingresos de los más ricos han crecido en 11% del 2003 al 2008, mientras que los ingresos promedios han crecido 29%, y los del quintil más pobre en 57%! 

Sobre lo de los impuestos, por habría que pedirle al Prof. Iguíñiz que elabore un poco más a qué se refiere por "política tributaria". En el Perú, el 59% de la economía es informal, lo que significa que sólo el 41% de la misma contribuye tributariamente. Aquellos que tributan, ya tienen tasas europeas (entre 34% y 44%, dependiendo de cómo se quiera ver), El sector Minería, por ejemplo, tributa en 53% (incluyendo canon y otros egresos)... siendo ésto así, cómo vamos a recaudar más si se suben los impuestos a los "grandes capitales", lo cuales ya tributan en niveles europeos y reciben a cambio baja calidad institucional y pobre infraestructura? Recuerden la Curva de Laffer...

lunes, 29 de marzo de 2010

Reformas 80's vs 90's

El viernes publicamos un estudio en diario Correo (http://www.correoperu.com.pe/correo/nota.php?txtEdi_id=4&txtSecci_id=80&txtSecci_parent=0&txtNota_id=315421) en el cual contrastamos los resultados de las reformas realizadas en los noventas. El estudio, de tipo contrafactual, busca aproximar cuál sería la realidad actual si las reformas se hubiesen hecho en los ochentas (en 1980, específicamente) en lugar de los noventas. 

Diversas personas han criticado el estudio afirmando que las reformas eran inviables en los ochentas. Disentimos, indudablemente. Hay diversas razones por las que creemos las reformas no sólo eran viables en 1980, sino que eran aún más viables que en 1990:

1. Mayor fortaleza fiscal y monetaria

2. Mayoría en el Congreso

3. Insipiente fenómeno subversivo

4. Alta legitimidad del régimen

5. Sistema financiero y multilateral a favor

Lo dejo a ver si recibimos comentarios....




viernes, 26 de marzo de 2010

El Perú que pudo ser...

Interesante estudio (en mi opinión!) realizado por el Instituto Acción, publicado hoy en Diario Correo (versión extendida en la web del IA muy pronto!)..

http://www.correoperu.com.pe/correo/nota.php?txtEdi_id=4&txtSecci_id=80&txtSecci_parent=0&txtNota_id=315421

Comenten!!!

La Fatal Arrogancia del TC (Hoy en Correo)

Gracias al fallo del Tribunal Constitucional en el caso Cementos Lima, en el cual restituyen un arancel al 12%, descubrimos un debate pendiente en las reformas político económicas de los noventas. Me refiero, para ir al fundamento, a la adjetivización “social” del modelo económico imperante.
El modelo de libre mercado dispone, como principio esencial, la libre actuación de los agentes económicos al participar en un proceso de intercambio; es por dicha capacidad de interactuar libre y soberanamente -en beneficio propio- que los intercambios son, por necesidad, mutuamente beneficiosos, ya que nadie participaría en un intercambio que implique una reducción en su calidad de vida, presente o futura.
La introducción de calificativo “social” significa, finalmente, cualquier cosa que quieran que signifique -parafraseando al crítico Donoghue-. En la interpretación actual del término, “social” implica la intervención del estado en todas aquellas situaciones donde los resultados, al parecer de los proponentes, resulten subóptimos. Significa entonces que los acuerdos –libres- a los que podrían arribar los diversos agentes serán ajustados dentro de los parámetros arbitrarios del interventor en cuestión -la “fatal arrogancia” de la cual nos alertaba F. Hayek-.
El reciente fallo sobre los aranceles al cemento grafica, perfectamente, dicho escenario. Los magistrados del TC, en un alarde de altanería, sustentan la restitución del arancel basados en una visión económica proteccionista y mercantilista. Los beneficiados –por supuesto- no serán los consumidores, quienes estarán tanto limitados en cuanto a calidades como obligados a pagar un “precio capricho” por parte del productor local, sino la empresa beneficiada con el fallo.
Y es que, ese es el problema de fondo cuando se utilizan términos que dicen mucho pero significan poco. ¿Cuándo es un resultado “socialmente” óptimo? ¿A criterio de quién? ¿Bajo qué análisis y bajo cuál marco interpretativo?
El burócrata que supone contar con un conocimiento mayor a los millones de agentes económicos intercambiando diariamente en busca del beneficio propio arremete inevitablemente contra una barrera infranqueable: la limitación en la dotación y capacidad de razonamiento inherentes al individuo. El descalabro del modelo soviético –y de sus satélites- se origina precisamente en dicha limitación.
Nuestros tribunos han optado por actuar bajo sus limitados marcos teóricos, sus reducidos conocimientos sobre el mercado en cuestión y favoreciendo, de paso, a un agente específico en detrimento de millones de consumidores locales. Habría, eso sí, que agradecerles por su explícita actuación ideológica, librándonos al resto del penoso proceso de inferir -en base a sus fallos- sobre sus posturas político-económicas.

jueves, 25 de marzo de 2010

Los Bancos y los sueldos...

Siendo pro-mercado (es decir, ni pro-empresa ni pro-consumidores, sino el punto medio de encuentro entre ambos), creo que el tema de la compensación sobre deudas bancarios vía el las cuentas de depósito (donde se depositan los sueldos) se está politizando, lo que significa en corto que terminará con un grupo de avispados roba-cámaras buscando una solución donde "nadie se perjudique" y el pensamiento "todos somos amigos" prime. Aunque algunos dirán que eso es bueno, lamento tener que dar un punto de vista, además de sincero, creo que moralmente correcto.

Primero, habría que partir por señalar que los bancos dan dichos créditos basados en el supuesto de la compensación; sin compensación, dudo mucho que se mantengan dichos préstamos (al menos, no a esas tasas). 

Segundo, sería necesario analizar el carácter de los depósitos. Los sueldos son la contra-parte a la prestación de un servicio laboral; es decir, es una negociación entre empleador y empleado. Una vez que dicho sueldo se paga (o se deposita, o lo que sea), deja de ser una compensación para convertirse en ahorros del individuo (ojo que no digo empleado, porque dicha caracterización dejó de existir en el momento del pago). Entonces, los ahorros de dicho individuo van, por un contrato con el empleador, a una cuenta bancaria. Y en esa cuenta bancario, se convierten en ahorros disponibles por parte del individuo.

Tercero, es necesario mirar bien el fondo del préstamo bancario al individuo. Es muy común recibir invitaciones de las entidades bancarias a fin de tomar créditos, sean con fines hipotecarios, vehiculares, u otros. Cada individuo asume los créditos que, responsablemente, cree puede asumir. Si uno deja de pagar dichos créditos, pues es lógico (y moral) que los acreedores -léase, bancos en este caso- se cobren de flujos BAJO LOS CUALES SE OTORGARON LAS LINEAS DE CREDITO EN PRMIER LUGAR. Es muy importante tener esto último presente.

Cuarto punto sería analizar la parte pragmática del cobro en la vida del individuo; creo que todos estamos un poco descontentos con los procederes de la mayoría de entidades bancarias. Empero, eso no quita que un préstamo es un préstamo no de plata del banco, o de sus accionistas, sino de OTROS agentes e individuos. El banco no presta la plata del banco, o de sus accionistas, sino la plata de ahorristas; entonces, el "perro-muerto" no sería perjudicial para los bancos, sino los ahorristas que financian dichas operaciones de crédito.

Quinto, las conclusiones: no creo que se deba ceder en este tema, dado que ello perjudicaría a los millones de individuos que ahorran y reciben buenas tasas por dichos ahorros (gracias, en parte, a que dichos ahorros pueden ser colocados), así como a los millones de deudores que, cuando el banco no tenga manera de cobrarse, no tendrán posibilidad de acceder a futuros créditos. Y esos créditos sirven, especialmente, a los menos favorecidos... 

Quién es menos riesgoso: ¿Warrent Buffet o EE.UU.?

En simple: Warren Buffet. La maravillosa noticia a dado la vuelta al mundo (http://www.google.com/search?client=opera&rls=es-ES&q=warren+buffet+us+bonds&sourceid=opera&ie=utf-8&oe=utf-8), y las razones no podían ser más sencillas. El riesgo está predeterminado por el comportamiento usual de la variable en análisis. Dadas las cosas, el comportamiento económico de WB ha sido más responsabe, predecible y rentable que el de la mayor econmía del mundo.
El problema no es sólo que los mercados de bonos atesten dicha realidad (los bonos emitidos por el gurú de Omaha pagan 3,5 puntos básicos menos que los del Tesoro norteamericano), sino que la realidad se comience a extender: Procter & Gamble Co., Johnson & Johnson y Lowe’s Cos. también están emitiendo con rendimientos menores.
Gracias al sistema de precios, sin el cual ninguna economía puede funcionar, podemos discernir entre las diversas características de un bien, sea este una moneda, un bono o una bicicleta...
Y ahora, ¿qué le queda en el arsenal monetario al coloso norteamericano?
Si alguien puede, trasládenle la pregunta a los nóbeles Krugman y Stiglitz..ellos siguen apoyando (y desean aún más) la actual política expansiva de la FED.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Nos choleamos tan.... poco....

Me es difícil entender las bases de la segregación. Sea por temas raciales, sexuales, religiosos o de género, la discriminación es más que un sinsentido moral, un ejercicio que revela admirable estupidez. Las razas, por ejemplo, no son sino una adaptación moderna (entre 50,000 y 70,000 años) producto de las migraciones y las radiaciones ultravioletas del sol. Es decir, son un subproducto de la evolución. Las diferencias de género recaen en un mayor grado de absurdo. Las mujeres, según constata la data fría, son menos productivas que los hombres; empero, ello ocurre debido a una variable específica (matrimonio). Si controlamos los efectos de dicha variable, las mujeres son –y serán- más productivas que sus contrapartes. En el 2009, por ejemplo, el 59% de los títulos universitarios norteamericanos recayeron en manos femeninas; en 1950 eran sólo el 24%. Sobre las discriminaciones sexuales y religiosas, pues creo que son aún más endebles. Empero, hay quienes quieren hacer ver posiciones absolutas donde, por el tipo subjetivo de la categorización, no pueden sino ser basadas en preferencias. 
La discriminación en el Perú es, sin embargo, el tema predilecto de los abanderados neoprogresistas que creen haber encontrado un Talón de Aquiles en el modelo económico. Gracioso que piensen eso, toda vez que el desarrollo sólo puede unir más a los peruanos, al congregar a la población vía los mercados y los bienes y servicios que transan en los mismos. Empero, leemos –y escuchamos- día y noche a los “moralistas de cocktails” sermonear sobre el tema sin ninguna base científica. Hoy, gracias a un reciente estudio del BID, podemos comprender un poco mejor éste asunto.
Castillo, Petrie y Torero (2008), en “Barreras Sociales y Étnicas para Cooperar”, nos presentan una sencilla lectura de las prácticas discriminatorias en el casco urbano limeño. Según los investigadores, los limeños separamos a las personas basados en distintas características personales, tales como talla, tez, género y niveles socio-económicos. Lo relevante, sin embargo, es que todo tipo de discriminación se evapora no bien se revelan datos sobre el comportamiento del individuo estudiado; es decir, discriminamos superficialmente basados en estereotipos, pero cuando las decisiones requieren conocimiento sobre desempeños, las separaciones se diluyen.
Los resultados del estudio apuntan a reducir las asimetrías respecto al desempeño de los limeños vía oportunidades de interactuar socialmente –las nuevas redes sociales son, en ese sentido, una gran manera de avanzar en dicho sentido. Lo cierto es que, como era de esperar, la cultura de la libertad provee de espacios de interacción permanentes y recíprocos, donde cada uno es libre de optar por determinados servicios, proyectos, asociaciones y prácticas personales. En resumen, que la mejor manera de reducir las prácticas discriminatorias van por buscar mayores interacciones sociales y, para ello, que mejor que dejar actuar en libertad.

martes, 23 de marzo de 2010

Sobre la Crisis Global y el Capitalismo

Extraordinario articulo de W. Easterly, uno de mis economistas -vivo- favoritos...

http://aidwatchers.com/2010/03/capitalism-repeatedly-has-financial-crises-…-get-over-it/

Nada que agregar.

Sobreviviendo la confusión...

Curiosa manera, la de algunos, de ver el mundo que nos rodea.
Nos dicen que los medios periodísticos se encuentran a la merced de los grandes capitales, que la libertad de prensa no es legítima, ya que la misma no es sino la voz del dinero; empero, ¿desde dónde plantean sus letanías? ¿De medios informativos, verdad? Supongo que la coherencia no es una de las virtudes de estos pesimistas.
Desde sus inalcanzables posiciones morales nos cuentan que el individualismo desenfadado sólo puede brindarnos un futuro limitado, uno en el que los recursos naturales estén limitados y la maldición del progreso sea –justamente- el retroceso de lo avanzado; no obstante, los precios promedio de los bienes y servicios son cada día más accesibles para los de menores ingresos, razón por la cual la pobreza a nivel mundial cae consistentemente. ¿Por qué no es motivo de alegría para ellos? ¿No les parece notable que la pobreza se haya reducido en el Perú de 54% a 36%, y se pronostique 25% para el 2020? Habrá que presumir que ellos, con la data y los fundamentos, pues no se entienden.
Sustentan, recurrentemente, que el modelo no sirve, que es excluyente y que sólo enriquece a unos pocos. Ese cantar, por suerte, ya no cala por estos lares. En los últimos 20 años, desde que se iniciaron las reformas a comienzos de los noventas, han salido de la pobreza más de 5 millones de peruanos, compatriotas que ya no ven en la ecuación “le robo a Pedro para darle a Juan” una alternativa. De ahí que, sus propuestas “progresistas” no disfruten de un mayor caudal electoral.
El problema para los que creemos que un mundo mejor es posible, si seguimos ésta senda de progreso en la que nos encontramos, es que las reglas siguen siendo inestables. Nuestras instituciones, base fundamental para dar el próximo salto cualitativo y cuantitativo que tanto necesitamos para seguir reduciendo las brechas económicas, son endebles, perturbadas y descompuestas. Los señores del Tribunal Constitucional, por ejemplo, no creen en el modelo. No sólo no creen en él, sino que atentan directamente contra el mismo. De igual manera nuestros patriarcas en el legislativo. Ni qué decir de los ediles y regionales.
Así las cosas, tenemos a un presidente, recordado por sus descomedidos actos socialistas, ¡enarbolando las banderas del progreso!
Qué salerosa es la vida en estos parajes tropicales.

Dictadura o Democracia: ¿Qué es mejor para el Crecimiento?

Tomando el ejemplo de la dictadura franquista:

http://www.voxeu.org/index.php?q=node/4791

Los escenarios dictatoriales suelen presentar alternativas dicotómicas para el crecimiento: o generan alzas importantes basadas en liberalizaciones económicas a raja tabla (Chile, Singapur, etc), o generan descalabros económicos y financieros basados en estatizaciones, expropiaciones y otras limitaciones a la libertad. Empero, lo importante es resaltar esto: sean mejores o peores los resultados económicos, las libertades individuales se encuentran limitadas, razón por la cual siempre será mejor la democracia...  En una dictadura, los individuos están a la merced del autócrata, con lo cual es una ruleta rusa... No obstante, los ejercicios de dictaduras con apertura en las libertades económicas ofrecen mejores perspectivas de libertad individual a futuro...

viernes, 19 de marzo de 2010

Socavando la Justicia

Hoy, en Diario Correo:

"El dictamen del Tribunal Constitucional (TC) en el caso Cementos Lima es, en lato, un sicotrópico económico. Sobre la sentencia ya muchos se han pronunciado; la gran mayoría, felizmente, en contra del rozno. Empero, quisiera brindar un enfoque distinto que alimente la discusión que esta sentencia y otras emitidas obligan.

Es recurrente escuchar a los magistrados y defensores del proceder del TC "dorar la píldora", es decir, salir con alguna explicación jurídica que amilane y suavice la amplitud de perjuicios potenciales producto del fallo en cuestión. Recientemente, don Víctor García Toma �ex titular del TC- sostuvo que el fallo "no sienta precedente, dado que no se aprobó con cinco votos ni con la manifestación expresa de tener carácter vinculante". Pareciera que para don Víctor, eso es suficiente para tranquilizarnos. Particularmente, no sólo no me tranquiliza, sino que me inspira un mayor temor: que la justicia en el Perú se convierta en una práctica sobre particulares y no sobre universales.

En Derecho, Legislación y Libertad, Hayek sostenía que los beneficios de las normas provenían no sólo de la aplicación de las mismas cuando la norma era aplicada a un particular sino, más bien, cuando la norma era aplicada universalmente, incluso cuando los resultados de dicha aplicación no eran aparentemente benéficos. Y es que, desde Aristóteles, está claro que la previsibilidad es un componente esencial de la Justicia como institución. Con esto no estoy proponiendo que el fallo del TC en este caso particular es benéfico y que, por lo tanto, hay que convertirlo en la norma. Lo que trato de sostener es que el sistema jurídico peruano se socava a sí mismo con este tipo de resoluciones, desde que resuelven en una grafía plagada de incoherencias para luego admitir �sotto voce- que la misma es un desliz, y que �por lo tanto- no debiera ser tomado en cuenta en el futuro.

Puede ser que para los magistrados no siente precedente el fallo en cuestión, al igual que en el caso de Telefónica del 2002. Empero, para los individuos, la lectura de las sentencias y las retracciones parciales es sinónimo de inestabilidad, incertidumbre e imprevisibilidad.

Otro punto a tener en cuenta es la predisposición de los fallos a buscar una modificación del modelo económico, retrotrayendo los avances producidos por la libertad económica hacia los pantanos del oscuro periodo 1960-1990. El TC, a través de sus fallos, está pulseando al Ejecutivo y al Legislativo -cuya génesis es la voluntad popular- con respecto al modelo económico vigente. Y esto es muy grave. Empero, ya estamos alertados."