Nicolás Copérnico se habrá hecho famoso argumentando a favor de la Teoría Heliocéntrica -propuesta por vez primera por Aristarco de Samos cerca de 1700 años antes-; empero, su genialidad le permitió considerar temas económicos igualmente; específicamente, en Teoría Monetaria (ver: http://mises.org/daily/4071).
martes, 16 de marzo de 2010
lunes, 15 de marzo de 2010
Popurri de interrogantes
Nuevo (des)balance de poderes. El Estado de Derecho peruano –y de éste, la democracia- se sustenta en el balance de tres poderes reconocidos por la Constitución del Perú: El Poder Judicial, El Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo. No interesa el orden porque cada uno –supuestamente- es independiente y autónomo. Hoy en día, sin embargo, constatamos que existen dos nuevos poderes –y habría que recalcar, fácticos-, creados bajo un clima de inexperiencia y guiados por la arrogancia de los nombrados en los cargos. Me refiero al Tribunal Constitucional y a la Defensoría del Pueblo, dos instituciones que han tomado decisiones de políticas públicas como ejercicio natural de sus funciones, amparados en un argumento ad baculum: dado que el Tribunal y Defensoría son instituciones con un poder respaldado por la prensa y el conjunto de progresistas, entonces todos miramos al costado cuando se superponen al resto de poderes. ¿Quién les otorgó ese poder? ¿Cómo lo mantienen? ¿Hasta dónde pueden llevar sus acciones? ¿Servirán las leyes –la Constitución- para limitarlos, cuando ellos la interpretan, desafían y utilizan en provecho?
Arsenal anticrisis. Desde el inicio de la actual Crisis Financiera Global, los proponentes de soluciones intervencionistas han conseguido la aplicación de dichas políticas a rajatabla: emisión, reducción de tasas de interés, regulaciones más ceñidas, entre otros. Hoy, pasados ya más de dos años, no se avizoran aún mejoras sustanciales en los indicadores globales y sí potenciales descalabros, como un default masivo en las deudas soberanas. Frente a ello, ¿qué armas le quedan a la FED, al BCE y otros bancos centrales? Ninguna; las tasas cercanas a cero, incapaces de emitir bonos, con un peligro inflacionario… ¿Nadie pensó que en un maretazo las “barredoras” son impredescibles? Como bien dicen algunos, sólo queda rezar. ¿Y los ateos, qué hacemos?
viernes, 12 de marzo de 2010
Hoy, en Correo: "Sopesando las alternativas de ADEX"
Dado que a la Asociación de Exportadores le preocupa -según sus declaraciones- mejorar la calidad de vida de los peruanos, nos figuramos que una discusión sobre las premisas expuestas serían oportunas.
Podríamos, por ejemplo, revisar la data que contrasta la primera premisa: en los últimos cinco años las exportaciones –como porcentaje del PBI- han significado 26.81% en promedio; el sector servicios, sin embargo, representa 40.43% del mismo. Sin duda es extraordinario el crecimiento de los sectores transables, lo cual se traduce en mayores y mejores puestos de trabajo, estabiliza nuestra economía, et al; empero, es la revolución en el sector servicios –tal como India (ver http://www.voxeu.org/index.php?q=node/4673)- la que pone en duda el supuesto de la industrialización como clave necesaria para lograr el desarrollo.
Sobre la segunda premisa, sería conveniente adelantar que las importaciones sí generan puestos de trabajo –de hecho, está muy ligado a la revolución en servicios mencionada anteriormente-. Empero, las ventajas de las importanciones no residen sólo en el plano laboral; siguiendo los deseos de ADEX, suponemos que será una buena noticia hacerles notar que un mayor ingreso de bienes importados implica mejores alternativas para los consumidores locales: en calidad, precios, conceptos, diseños y propiedades, entre otros; y las ventajas no acaban allí. Las importaciones proveen de nuevas tecnologías, inducen a nuevos procesos de gestión y negocios, y otros beneficios colaterales. Todo ello, en su conjunto, significa mayor demanda de puestos de trabajo y, por supuesto, mejoras sustanciales en la calidad de vida de millones de peruanos.
Finalmente, sobre el tercer argumento, la premisa contradice el objetivo de ADEX. Por supuesto que el drawback mejora la calidad de vida de unos peruanos, aquellos directamente relacionados al sector exportaciones; empero, esas mejoras son a costa del resto de peruanos. Es decir, se perjudica a millones de peruanos para hacerle el negocio más fácil a un grupo reducido de favorecidos –abaratando, de paso, los bienes a los consumidores extranjeros, la mayoría de los cuales son países inmensamente más ricos que el Perú-.
Entre las premisas de ADEX y su objetivo, nos quedamos con lo segundo; bueno fuera que ellos también.
jueves, 11 de marzo de 2010
La frase de la semana.... o del año para tal caso!
Gracias a Deepak Lal, Profesor de UCLA y Presidente de la Sociedad Mont Pelerin:
"mercados imperfectos son superiores a planeamientos imperfectos"
¿Qué tal esa?... No hay duda que cuándo uno es inteligente puede resumir toda una filosofía en una frase...
miércoles, 10 de marzo de 2010
El tole-tole del modelo industrializador...
El economista Humberto Campodónico resume así su artículo de hoy en La República (ver: http://www.larepublica.pe/cristal-de-mira/10/03/2010/se-pierde-mucho-dinero-por-rebaja-de-aranceles):
"Resumiendo: las rebajas arancelarias, a) se las vendieron a García, diciendo que iban a bajar la inflación, lo que no fue el caso; b) han sido innecesarias, pues las importaciones ya estaban creciendo e impulsando la competitividad; c) fueron inconsultas, porque no se tomó en cuenta a los empresarios nacionales; d) fueron también innecesarias porque la apreciación del tipo de cambio era (y es) tan grande que, de hecho, abarata las importaciones; e) debilitaron a los negociadores comerciales porque la rebaja unilateral otorga ventajas a la contraparte, que pide negociar desde el nuevo arancel (rebajado) vigente."
Siempre es interesante resaltar cómo personas con tantas millas de vuelo caen en errores tan sencillos al analizar un aspecto específico; en este caso, las ventajas y desventajas de las importaciones.
Las rebajas arancelarias no se venden en base a objetivos inflacionarios o de tipo de cambio, sino de beneficios y ventajas en la calidad de vida de millones de personas; en nuestro caso, en millones de peruanos pobres. Si un bien ingresa a nuestro mercado y se vende, ello probablemente se deba a que en el análisis costo-beneficio del consumidor peruano, dicho bien esté en ventajas frente al producto peruano. Dicho esto, la compra de un producto importado por parte de un consumidor local implica un ahorro en los gastos del consumidor en cuestión, liberando recursos para gasto, ahorro o inversión, lo cual genera puestos de trabajo en otras industrias productivas.
Campodónico supone que las importaciones son malas porque eliminan puestos de trabajo locales; paralelamente, cree que los altos aranceles ayudan a la recaudación. Sobre los puestos de trabajo, mi óptica es distinta: si ingresan productos importados los productores locales TIENEN que volverse más competitivos; de lo contrario, son los millones de peruanos los que tienen que disponer de mayores recursos para mantener sus ineficiencias. Los puestos de trabajo que se pierdan por el cierre de empresas no competitivas se recuperan por dos situaciones no previstas por Campodónico: la primera es que las empresas competitivas van a requerir de nuevos trabajadores para cubrir sus crecientes necesidades; la segunda son los puestos de trabajo creados en el sector servicios que se requieran para vender los productos importados (una vez más, por favor leer el articulo sobre la Revolución en Servicios en la India (http://www.voxeu.org/index.php?q=node/4673)).
Finalmente, habría que resaltar que los economistas más estatistas, como Krugman y Stiglitz, están a favor de la apertura comercial. Si deseamos una sociedad más justa y desarrollada, por qué no dejar de pensar en sectores especiales y pasamos a ver cuáles son las mejores políticas para la gran mayoría? Una fácil comparación sería ver cómo viven los peruanos antes de la apertura (pre 1990) y cómo viven después de la misma...
Uds, que creen?
martes, 9 de marzo de 2010
Un nuevo Bastiat....
La carta se explica por sí sola... si sólo los políticos pensaran un poquito mejor sus planteamientos! Empero, si pensarán, tal vez no serían políticos!...en fin...
Open Letter to President Obama About Rationing:
"CBS radio news this morning ran a clip of one of your recent speeches. In it, you criticize insurance companies because they “ration coverage … according to who can pay and who can’t.”
My first thought was “not exactly; coverage is rationed according to who pays and who doesn’t.” Ability to pay isn’t the same thing as actually paying, and what insurers care about is the latter. Many folks – especially young adults – have the ability to pay but choose not to do so. They get no coverage.
But further pondering of your point leads me to look beyond such nit-picking to see fascinating possibilities. Not only insurers, but all producers who greedily refuse to supply persons who don’t pay should be set aright. Now I’m sure that you don’t ration the supply of the books you write according to any criteria as sordid as requiring people actually to pay for them. But our society is full of people less enlightened than you.
For example, the typical worker rations his labor services according to who pays and who doesn’t. That must stop. Oh, and supermarkets! Every single one rations groceries according to who pays. Likewise with restaurants, clothing stores, home-builders, furniture makers, even lawyers! You name it, rationing is done according to who pays. Indeed, my own county government has been corrupted by this greedy attitude: if I don’t pay my taxes, the sheriff takes my house – effectively booting me out of the county merely because I didn’t pay for its services.
Preposterous!
I look forward to your changing this selfish and unfair system of rationing that for too long now has kept Americans impoverished.
Sincerely,
Donald J. Boudreaux, Professor of Economics
George Mason University
lunes, 8 de marzo de 2010
Reactualización de la "Saga de Dos Depresiones"
A los economistas Barry Eichengreen y Kevin O’Rourke (VOX) se les ocurrió -hace ya varios meses- contrastar la Gran Depresión del '29 con la actual Crisis Financiera Global, tanto desde la producción como desde los mercados de valores y el comercio. Desde la primera comparación han realizado dos actualizaciones, siendo la última -publicada el día de hoy en www.voxeu.org- prometedora: nos encontramos, por primera vez, mejor que en la Gran Depresión... ojalá no veamos el tan temido "double dip" del '29....
http://www.voxeu.org/index.php?q=node/3421

